El nacimiento de CLAUNE se debe  a la iniciativa de Don Antonio Mora, ingeniero asturiano. Impresionado por la pobreza suma y las carencias de todo tipo en las que estaban sumidas muchas comunidades contemplativas, en unión con un grupo de personas seglares que compartían la misma inquietud, se organizaron como Asociación para remediar en lo posible esa situación y en esa dirección trabajaron ejemplarmente.

Años después, tras algunos intentos de absorción por parte de alguna otra institución, “desembarcó” en CLAUNE el P. Gerardo Escudero. Fue  elegido director y comenzó a diversificar la ayuda prestada a las comunidades y a organizar la Asociación con una estructura nueva, a la par que  dio los pasos ante la Santa Sede, con la ayuda eficaz de Monseñor José Mª García Lahiguera, para que se reconociera en 1971 como Instituto Pontificio.